Política Demográfica en el mundo y Guatemala
La
población de Guatemala es la más numerosa entre los países del istmo
centroamericano, y aunque su ritmo de crecimiento medio anual ha disminuido en
los últimos años, todavía se mantiene elevado y es sólo ligeramente menor que
el observado en Honduras y Nicaragua durante el período 1995-2000. Ello ha sido
el resultado de la persistencia de una elevada fecundidad -la más alta de la región
latinoamericana- y de la disminución de la mortalidad, que contribuyó a una
mayor sobrevivencia de la población. Como saldo neto de estos cambios, la
población guatemalteca se caracteriza por su extraordinaria juventud: cuatro de
cada diez personas son menores de 15 años y seis no tienen aun 20 años. La
elevada mortalidad -tanto general como infantil y materna- y la alta fecundidad
son rasgos acentuados entre los grupos indígenas y rurales. Estos subconjuntos
de la población nacional requieren un trato preferente de la política pública
para enfrentar con éxito los desafíos inherentes al desarrollo. Una proporción
importante de las muertes, especialmente de los niños, se origina en trastornos
de salud evitables, asociados a las deficiencias alimentarias y a las
inadecuadas condiciones sanitarias. A su vez, la alta fecundidad parece
responder al efecto combinado de patrones culturales tradicionales y de las
limitaciones de acceso a la información y a medios adecuados que promuevan un
manejo responsable de la sexualidad y la reproducción. El 48% de la población
nacional reside en las regiones Metropolitana y Suroccidente, y cerca de la
cuarta parte en el departamento de Guatemala -donde se ubica la ciudad capital,
que alberga a más de la mitad de la población urbana del país. Junto con Haití
y Honduras, Guatemala conforma el grupo de países de menor grado de
urbanización en el contexto latinoamericano. Cuatro de cada diez migrantes
interdepartamentales tienen al departamento de Guatemala como destino preferente,
lo que obedece a sus mayores oportunidades económicas y de consumo en
comparación con los otros contextos territoriales; Santa Rosa y Jutiapa, por su
parte, son los departamentos con menores posibilidades de retención de su
población. Guatemala es un país de fuerte emigración internacional y los
Estados Unidos y México constituyen el destino principal de los emigrantes; a
su vez, siete de cada diez inmigrantes internacionales provienen de países
limítrofes, especialmente de El Salvador. Si bien las proyecciones demográficas
ponen en evidencia que hacia el 2020, la población guatemalteca aumentará
sostenidamente su esperanza de vida y reducirá su fecundidad, continuará
mostrando niveles relativamente altos respecto a la mayoría de países de
América Latina, lo que redundará en una estructura etaria juvenil. Estas
condiciones incidirán en la evolución de las demandas sociales futuras, cuyas
magnitudes se estiman en la sección final de este documento.
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